La Dirección General de Tráfico y el Ayuntamiento de València han dado un paso concreto hacia una gestión más conectada de la movilidad. El convenio publicado en el Boletín Oficial del Estado el 9 de septiembre de 2026 permitirá intercambiar imágenes y datos de tráfico en tiempo real en los accesos y salidas de la ciudad, además de facilitar que el Ayuntamiento participe en los casos de uso de la plataforma DGT 3.0.
La noticia es relevante, pero conviene entender su alcance. El acuerdo crea el marco técnico y administrativo para compartir información. No significa que desde hoy todos los vehículos reciban avisos, no introduce multas nuevas y tampoco modifica por sí mismo las restricciones de la Zona de Bajas Emisiones.
En pocas palabras
DGT 3.0 es una plataforma que recibe y distribuye información de tráfico para que fabricantes, navegadores, aplicaciones, ayuntamientos y otros operadores puedan convertirla en avisos útiles para el conductor. Con este convenio, la DGT y el Ayuntamiento de València podrán coordinar mejor la información procedente de cámaras y estaciones de toma de datos situadas en los accesos a la ciudad y estudiar la participación municipal en servicios conectados.
Qué establece exactamente el convenio
El acuerdo fue suscrito el 17 de julio de 2026 y publicado en el BOE mediante Resolución de 2 de septiembre de 2026. Su objeto tiene dos partes claramente diferenciadas.
- Intercambiar imágenes en tiempo real y datos de tráfico entre el Centro de Gestión de Tráfico asignado por la DGT y el Ayuntamiento de València.
- Promover la participación del Ayuntamiento en los casos de uso de la plataforma de vehículo conectado DGT 3.0.
La DGT suministrará al Ayuntamiento imágenes y datos obtenidos por los equipos que gestiona en los accesos y salidas de la ciudad. El Ayuntamiento hará lo propio con los equipos municipales situados en las zonas de influencia de esas arterias. Ambas administraciones conservarán la gestión y el mantenimiento de sus propios sistemas y deberán colaborar para resolver los problemas técnicos de interconexión.
El convenio tendrá una duración inicial de cuatro años y puede prorrogarse por acuerdo de las partes hasta otros cuatro. No fija una relación de cámaras concretas, un calendario de implantación para cada servicio ni nuevas obligaciones económicas.
| El convenio sí establece | El convenio no establece |
| Intercambio de imágenes y datos de tráfico en tiempo real en los accesos y salidas. | La activación inmediata de todos los servicios de DGT 3.0 en València. |
| Interconexión y colaboración entre los centros de gestión de tráfico. | Una aplicación nueva que deba instalar obligatoriamente el conductor. |
| Búsqueda de soluciones para incorporar al Ayuntamiento a casos de uso de DGT 3.0. | Nuevas multas, radares o restricciones de circulación. |
| Tratamiento de datos sujeto a confidencialidad y a la normativa de protección de datos. | Acceso público automático a imágenes o registros históricos. |
Qué es DGT 3.0
DGT 3.0 es la plataforma de vehículo conectado de la Dirección General de Tráfico. Su función es actuar como punto común de intercambio entre quienes generan información sobre la vía y quienes pueden trasladarla al usuario final.
Entre esos actores se encuentran fabricantes de vehículos, proveedores de navegación, aplicaciones de movilidad, ayuntamientos, gestores de flotas, plataformas de transporte público, aseguradoras y otros operadores. La plataforma centraliza datos de distintas fuentes para que puedan utilizarse en la gestión del tráfico y en la emisión de avisos de peligro.
El conductor no se conecta necesariamente de forma directa a DGT 3.0. La información puede llegar a través del navegador del vehículo, una aplicación móvil o un servicio ofrecido por un tercero. Por eso, dos conductores que circulen por el mismo lugar pueden recibir avisos diferentes o no recibirlos al mismo tiempo, según la tecnología y el servicio que utilicen.
Qué información podría resultar útil en València
La web oficial de la DGT enumera varios servicios de la plataforma. El convenio no confirma cuáles se implantarán primero en València, pero permite entender el tipo de información que puede integrarse.
- Averías y accidentes señalizados mediante una baliza V16 conectada.
- Obras, carriles afectados y conos conectados.
- Criterios, horarios y restricciones de las zonas de bajas emisiones.
- Ubicación de grúas de auxilio durante una intervención.
- Vehículos especiales o transportes que circulan a velocidad reducida.
- Aparcamientos, plazas disponibles y zonas de carga y descarga cuando esos datos se compartan.
- Presencia de operarios, ciclistas, autobuses detenidos o vehículos de emergencia aproximándose, si los sistemas correspondientes están conectados.
El valor práctico está en la anticipación. Un aviso sobre un vehículo inmovilizado, una grúa trabajando, una obra o un carril cerrado puede permitir que el conductor reduzca la velocidad, aumente la separación y cambie de itinerario antes de encontrarse con el peligro.
Cómo llega un aviso al conductor
DGT 3.0 no es, por sí sola, la pantalla que ve el usuario. La plataforma recibe la información, puede contrastarla con otras fuentes y la pone a disposición de quienes consumen esos datos. El formato final del aviso depende del fabricante del vehículo, del navegador o de la aplicación que lo ofrezca.
Esto explica por qué la firma del convenio no equivale a una activación universal e inmediata. Para que el aviso llegue al salpicadero o al teléfono deben existir una fuente que comunique el incidente, una integración técnica con la plataforma y un proveedor que muestre la información al conductor.
La diferencia entre la baliza V16 y la señal V27
La baliza V16 y la señal V27 están relacionadas, pero no son el mismo elemento.
| Elemento | Qué es | Qué hace |
| V16 conectada | Dispositivo luminoso físico que se coloca en el vehículo inmovilizado. | Emite luz y comunica su activación, desactivación y geoposicionamiento al punto de acceso nacional. |
| V27 | Señal virtual que puede aparecer en el sistema de a bordo de un vehículo conectado. | Advierte de un peligro próximo comunicado a la plataforma. Su visualización es voluntaria y depende de la conectividad del vehículo o del proveedor de servicios. |
Desde el 1 de enero de 2026 dejaron de ser válidos los modelos de V16 sin conectividad amparados por el periodo transitorio. La V16 conectada no necesita enlazarse al teléfono móvil: la normativa exige que integre los elementos de comunicación y que el coste de esas comunicaciones esté incluido durante al menos doce años.
La V27 no es un triángulo físico que el conductor deba colocar detrás del coche. Es el símbolo que puede mostrarse en un vehículo compatible para advertirle de un peligro comunicado a DGT 3.0. Por tanto, la señal que emite el vehículo inmovilizado y la advertencia que recibe el vehículo que se aproxima cumplen funciones distintas.
Qué relación tiene con la Zona de Bajas Emisiones
DGT 3.0 dispone de un servicio para publicar de forma centralizada y normalizada información sobre zonas de bajas emisiones. Puede incluir criterios de acceso, horarios, vehículos afectados y restricciones temporales vinculadas a protocolos de contaminación.
El convenio de València puede facilitar que esta información municipal se integre y llegue a navegadores o aplicaciones. Sin embargo, el acuerdo no aprueba una nueva ZBE, no cambia sus límites y no crea un régimen sancionador. Las restricciones aplicables deben consultarse siempre en la normativa municipal vigente y en la señalización de la vía.
El convenio no crea nuevas multas
El texto recuerda las competencias municipales en materia de regulación, vigilancia y sanción del tráfico, pero esas competencias ya proceden de la legislación de tráfico. El objeto del convenio es intercambiar datos e imágenes y promover la participación en la plataforma conectada.
Por tanto, no es correcto presentar esta publicación del BOE como un nuevo sistema sancionador. Si en el futuro una información o una imagen se utilizara dentro de un procedimiento concreto, tendría que existir la correspondiente base normativa, el procedimiento aplicable y las garantías de identificación y notificación. El convenio, por sí solo, no sustituye esos requisitos.
Qué ocurre con la privacidad
La DGT describe DGT 3.0 como una plataforma en la que los actores conectados aportan y consumen información de movilidad de forma anónima. El intercambio de cámaras previsto en el convenio tiene otra particularidad: las imágenes de usuarios de la vía pueden constituir datos personales.
Por ese motivo, el acuerdo somete el tratamiento al Reglamento General de Protección de Datos y a la Ley Orgánica 3/2018. La DGT y el Ayuntamiento serán responsables de sus tratamientos, el acceso entre ambas entidades se limitará a las finalidades del convenio y los datos personales no podrán comunicarse a terceros salvo en los supuestos legalmente previstos.
El texto publicado no describe una base de datos abierta ni concede a conductores, aseguradoras o peritos un acceso general a las imágenes. Tampoco fija en el propio convenio cuánto tiempo se conservará cada tipo de registro. Estas cuestiones dependerán del tratamiento concreto, de su finalidad y de la normativa aplicable.
Puede servir esta información como prueba de un siniestro
La movilidad conectada puede generar datos útiles para situar un incidente en el tiempo y en el espacio. Una activación de V16, una comunicación de una grúa, el cierre de un carril o una imagen de tráfico podrían complementar otras evidencias al analizar un accidente.
Sin embargo, una alerta de DGT 3.0 no demuestra por sí sola cómo ocurrió el siniestro, quién fue responsable, a qué velocidad circulaban los vehículos o qué daños derivan del impacto. El convenio tampoco garantiza que todos los datos se conserven ni que puedan obtenerse a petición de un particular.
Para que un registro digital tenga utilidad pericial debe poder identificarse su origen, fecha y hora, sistema de captura, integridad, conservación y relación con el hecho investigado. Después debe contrastarse con la posición de los vehículos, los daños, las huellas, los testimonios, los atestados y el resto de documentación. La tecnología puede aportar una pieza más, pero no sustituye el análisis técnico completo.
Una tendencia que va más allá de València
El mismo BOE del 9 de septiembre de 2026 publicó la ratificación como norma española de la especificación UNE-CEN/TS 16157-8:2026. Esta norma técnica se ocupa del intercambio de datos para la gestión del tráfico y la información vial en entornos urbanos mediante DATEX II.
La ratificación de esa especificación no impone una obligación directa al conductor. Sí confirma una tendencia clara: las ciudades, las carreteras y los proveedores de movilidad necesitan compartir información con estructuras comunes para que los datos puedan interpretarse y reutilizarse entre sistemas diferentes.
Qué debe hacer ahora un conductor
El convenio no obliga a cambiar de vehículo, contratar una aplicación o activar un servicio nuevo. Sí conviene revisar tres cuestiones prácticas.
- Comprobar que la baliza V16 sea un modelo conectado y certificado por la DGT.
- Mantener actualizado el navegador o la aplicación de movilidad que se utilice y revisar qué avisos de tráfico ofrece.
- Tratar las alertas digitales como información preventiva. La señalización física, las instrucciones de los agentes y la observación directa de la vía siguen siendo determinantes.
Ante una avería o accidente, la prioridad continúa siendo detener el vehículo en el lugar más seguro posible, activar la señalización reglamentaria, abandonar el habitáculo cuando pueda hacerse sin riesgo y situarse fuera de la calzada y detrás de la barrera de protección cuando exista.
Conclusión
La conexión entre la DGT y el Ayuntamiento de València mejora la base para coordinar el tráfico en los accesos a la ciudad y para desarrollar servicios de movilidad conectada. Su utilidad dependerá ahora de las integraciones que se implanten, de la calidad y actualización de los datos y de que navegadores, aplicaciones y vehículos los conviertan en avisos comprensibles.
La publicación del convenio no debe interpretarse como una implantación inmediata de todos los servicios, una nueva forma de sancionar o un cambio automático de las reglas de la ZBE. Es un paso técnico y administrativo que puede mejorar la anticipación ante averías, obras, grúas, restricciones y otros peligros.
Desde la perspectiva pericial, estos sistemas pueden aportar nuevas fuentes de información, pero cada dato deberá obtenerse de forma legítima, conservarse con garantías y analizarse junto con el resto de evidencias del siniestro.
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¿Qué es DGT 3.0?
Es una plataforma digital destinada a intercambiar información de tráfico entre administraciones, fabricantes, navegadores, aplicaciones, flotas y otros participantes relacionados con la movilidad.
¿Qué cambia en València con el convenio?
La DGT y el Ayuntamiento podrán compartir imágenes y datos de tráfico en tiempo real e impulsar nuevos casos de uso relacionados con la movilidad conectada.
¿Recibirán los avisos todos los conductores?
No necesariamente. La recepción dependerá de que el vehículo, navegador o aplicación sea compatible y utilice los datos proporcionados por DGT 3.0.
¿La baliza V16 y la señal V27 son lo mismo?
No. La V16 es el dispositivo físico que señaliza una inmovilización y comunica su posición cuando es conectada. La V27 es un aviso virtual que puede mostrarse voluntariamente en vehículos compatibles. Su regulación aparece en el Real Decreto 159/2021.
¿El convenio crea nuevas multas?
No. El acuerdo regula la colaboración y el intercambio de información, pero no establece por sí mismo nuevas infracciones o sanciones.
¿Cambia la ZBE de València?
No directamente. El convenio puede facilitar el intercambio de información relacionada con la movilidad y las zonas de bajas emisiones, pero no modifica por sí solo sus límites, calendario o restricciones.
¿Pueden emplearse estos datos en un informe pericial?
Podrían complementar otras pruebas si se obtienen legalmente y se acredita su procedencia, integridad y relación con el siniestro. No sustituyen la inspección del vehículo, la reconstrucción técnica ni el análisis del conjunto de evidencias.
