Cada vez que vamos a una gasolinera o a una tienda de recambios encontramos decenas de botes prometiendo milagros, más potencia, menos consumo, motores que duran más años, cajas de cambios que dejan de rascar, AdBlue que ya no da problemas… ¿De verdad funcionan?

La respuesta es sencilla, algunos sí ayudan en situaciones concretas, otros no sirven de nada y unos pocos incluso pueden ser perjudiciales. Vamos a repasarlos con calma para que tengas claro cuándo merece la pena usarlos y cuándo es mejor ahorrar el dinero.

Aditivos para combustibles

Los más conocidos son los que se echan en el depósito de gasolina o gasoil. En este grupo encontramos limpiadores de inyectores, mejoradores de octano o cetano, aditivos anti gel para el invierno y biocidas para el diésel almacenado.

Estos sí pueden tener utilidad real, ayudan a mantener limpios los inyectores, facilitan los arranques en frío y, en diésel parado mucho tiempo, evitan la aparición de suciedad en el depósito.
Lo que no merece la pena son los productos que prometen aumentar la potencia o bajar el consumo de forma exagerada, eso es puro marketing. Tampoco conviene usar sustitutos de combustible o aditivos que prometen “reparar” el filtro de partículas, porque suelen dar más problemas de los que solucionan.

Aditivos para el aceite del motor

El aceite moderno ya lleva sus propios aditivos incorporados, así que en la mayoría de casos no hace falta añadir nada más. Hay productos antifricción que pueden reducir un poco el ruido en motores veteranos, o limpiadores que se usan justo antes de un cambio de aceite, pero hay que ser muy cuidadosos.

En cambio, no recomendamos los engrosadores de aceite para tapar consumos, ni los supuestos recubrimientos de teflón o cerámica que prometen que el motor se vuelva eterno. Tampoco los “stop-leak” como solución definitiva, a veces hinchan juntas, pero no reparan de verdad y dejan residuos.

Aditivos para la caja de cambios

En cajas manuales antiguas, un pequeño aditivo antifricción puede mejorar el tacto de la palanca. Pero en cajas automáticas, de doble embrague o CVT de transmisión variable, la cosa cambia, son transmisiones muy sensibles y solo admiten su fluido específico. Aquí no es recomendable echar nada extraño salvo que un profesional use un limpiador puntual antes de renovar el aceite.

Los botes que prometen arreglar engranajes, convertidores o fugas de la caja de cambios no funcionan. Si la caja falla, la única solución es repararla.

Aditivos para el AdBlue

El AdBlue es una mezcla muy simple de urea y agua desmineralizada. No necesita nada más. Añadir aditivos o sustitutos puede dañar el sistema y provocar averías muy costosas. En este caso la regla es clara, nunca eches nada que no sea AdBlue de calidad.

Desde el punto de vista del mantenimiento preventivo, un aditivo anticristalizante puede ser útil en determinados escenarios.

Aditivos selladores

Los selladores de radiador o de juntas pueden servir como solución de emergencia para llegar a casa o al taller, pero nunca como reparación definitiva. Usados a largo plazo acaban taponando conductos, bombas de agua o termostatos. Lo mismo pasa con los líquidos antipinchazos, valen para salir del paso, pero después hay que reparar bien.

Otros sistemas: dirección asistida, diferenciales, transfer

En estos casos, la mejor recomendación es siempre respetar el fluido que marca el fabricante. Solo hay una excepción, algunos diferenciales autoblocantes necesitan un aditivo especial de fricción, pero eso no es un extra, sino parte de la propia especificación del aceite.

Todo lo demás, mejor evitarlo.

Los aditivos no son malos por definición, pero no hacen milagros. Bien usados, pueden ser un apoyo preventivo o una solución temporal para salir del paso. Mal usados, son tirar el dinero o incluso causar una avería.

En Perimecanic lo tenemos claro:

  • Sí sirven para mantener limpios los inyectores, mejorar la combustión en algunos casos y como ayuda puntual en radiadores o direcciones.
  • No sirven para reparar motores, cajas de cambios o sistemas de AdBlue.

La mejor receta sigue siendo la de siempre: combustible de calidad, aceites y fluidos adecuados y mantenimientos al día.

Si te surge alguna duda contáctanos sin compromiso.